PIN ESCUDO CAMPOS DEL RIO

2,90 iva incluido

25mm con esmalte cerámico y acabado de alta calidad.

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Descripción del producto

Campos del Río, una localidad junto al río Mula

Campos del Río se encuentra en la comarca del río Mula, dentro de un paisaje formado por pequeñas huertas, terrenos de secano, ramblas y suaves elevaciones. El paso del agua hizo posible la agricultura y determinó tanto la ubicación de las viviendas como el desarrollo de molinos y almazaras.

El Pin Escudo de Campos del Río reproduce la heráldica del municipio en una pieza de aproximadamente 25 mm. Está elaborado en latón brillante, que aporta luminosidad al contorno, y esmalte cerámico, empleado para diferenciar los colores de la composición.

Los primeros asentamientos

Los restos cerámicos encontrados en el territorio indican la presencia de población durante los siglos IX y X. El asentamiento estaría relacionado con pequeñas comunidades agrícolas que aprovechaban las tierras próximas al río Mula.

Durante el periodo andalusí, el agua se distribuía mediante acequias y canales adaptados al reducido caudal del río. La agricultura se complementaba con el pastoreo y el aprovechamiento de los montes cercanos.

La población no formaba entonces un gran núcleo urbano, sino un conjunto de viviendas y explotaciones dispersas. Esta organización rural continuó influyendo en la estructura del territorio durante los siglos posteriores.

Campos como aldea de Mula

La primera referencia documental conocida a Campos se fecha el 4 de julio de 1257. En aquel momento, Alfonso X el Sabio entregó el lugar a la villa de Mula junto con sus tierras, ríos, fuentes, montes y pastos.

El documento reconocía la existencia de vecinos musulmanes y establecía que debían respetarse sus propiedades y derechos. Campos permaneció durante gran parte de su historia bajo la dependencia administrativa de Mula.

En el siglo XIV, el señorío fue vendido a Sancho Manuel. Posteriormente pasó a manos de diferentes familias nobiliarias, entre ellas los López de Ayala y los marqueses de Corvera.

Campos y Albudeite estuvieron unidos temporalmente bajo un mismo señorío, aunque terminaron separándose a finales del siglo XV. A pesar de esta división, ambas poblaciones mantuvieron estrechas relaciones económicas y religiosas.

La formación de un municipio independiente

Durante el Trienio Liberal, Campos consiguió constituir su primer ayuntamiento. El 29 de mayo de 1820 quedó formada una corporación municipal propia, pero esta primera experiencia terminó con la restauración del absolutismo en 1823.

La localidad volvió entonces a depender administrativamente de Mula. Hubo que esperar hasta septiembre de 1836 para que recuperase definitivamente su condición municipal.

La delimitación del nuevo término con Mula se completó durante los primeros meses de 1837. A partir de ese momento, Campos pudo organizar sus recursos, caminos y servicios mediante una administración propia.

Hasta comienzos del siglo XX, el municipio fue conocido simplemente como Campos. En 1916 adoptó oficialmente el nombre de Campos del Río, incorporando una referencia directa al elemento natural que había condicionado su desarrollo.

La iglesia de San Juan Bautista

La iglesia de San Juan Bautista es uno de los principales edificios históricos de Campos del Río. El templo presenta una nave central acompañada por capillas laterales y una sencilla torre campanario.

En su interior se conservan dos esculturas atribuidas a Roque López, uno de los discípulos más destacados de Francisco Salzillo. Se trata de las imágenes de San Juan Bautista y del Cristo con la Cruz a Cuestas.

Estas obras conectan el patrimonio religioso local con la tradición escultórica murciana desarrollada durante los siglos XVIII y XIX.

La antigua ermita, conocida popularmente como Iglesia Vieja, completa el patrimonio religioso de una localidad que durante parte de su historia dependió eclesiásticamente de la vecina Albudeite.

La Calle del Rosario y la Torre del Reloj

La Calle del Rosario conserva algunas de las viviendas tradicionales más representativas del municipio. Sus fachadas y dimensiones permiten observar las diferencias existentes entre las casas de jornaleros, agricultores y familias propietarias.

Otro punto destacado es la Torre del Reloj, vinculada a la organización de la vida cotidiana. Durante generaciones, el sonido de sus campanas marcó las horas de trabajo, las celebraciones y otros momentos importantes para los habitantes.

Desde el Mirador del Castillo puede contemplarse el contraste entre las zonas cultivadas del valle, el casco urbano y los terrenos erosionados que rodean Campos del Río.

Molinos y almazaras

La economía tradicional estuvo basada casi por completo en la agricultura y la ganadería. En las parcelas de regadío se cultivaban limoneros, naranjos y albaricoqueros, mientras que los terrenos de secano se dedicaban a los cereales y al olivo.

Entre los siglos XIX y XX comenzaron a funcionar diferentes molinos y almazaras. Algunos molinos utilizaban la fuerza del agua para mover sus mecanismos y transformar el cereal en harina.

Las almazaras permitían obtener aceite a partir de la cosecha de aceituna. Estas instalaciones atendían tanto a los propietarios locales como a agricultores de las zonas próximas.

La actividad de los molinos y almazaras fue reduciéndose a medida que aparecieron nuevos sistemas industriales y cambiaron las condiciones económicas del municipio.

La industria conservera

A mediados del siglo XX, las fábricas de conservas comenzaron a sustituir a molinos y almazaras como principal actividad industrial. Durante su periodo de mayor expansión llegaron a funcionar varias instalaciones dedicadas a preparar frutas y productos de la huerta.

Las conserveras proporcionaron empleo a numerosos habitantes de Campos del Río y de municipios cercanos. El trabajo se repartía entre las labores agrícolas, el transporte y las distintas fases de preparación y envasado.

Esta actividad marcó la vida económica y social de la localidad durante varias décadas. Su desaparición cerró una etapa estrechamente relacionada con el desarrollo industrial de la huerta murciana.

El paisaje de los badlands

El entorno de Campos del Río presenta amplias zonas de terrenos erosionados conocidas como badlands. La acción del agua sobre materiales blandos ha formado cárcavas, barrancos y cabezos de perfiles muy característicos.

Este paisaje casi desértico contrasta con las pequeñas franjas de huerta situadas junto al río Mula. La diferencia entre ambas zonas permite observar cómo la presencia o ausencia de agua transforma completamente el territorio.

El Nacimiento del Pilar y su antiguo lavadero recuerdan la importancia que tuvieron las fuentes y puntos de abastecimiento para la vida doméstica. El agua se utilizaba para el consumo, el lavado y el mantenimiento de los cultivos.

La Vía Verde del Noroeste

La Vía Verde del Noroeste atraviesa Campos del Río siguiendo parte del antiguo trazado ferroviario que comunicaba Murcia con Caravaca de la Cruz. Actualmente constituye un itinerario utilizado por caminantes, ciclistas y peregrinos.

Su recorrido permite contemplar el río Mula, las huertas y los paisajes erosionados del municipio. También mantiene viva la memoria del ferrocarril y de las comunicaciones que contribuyeron a conectar estas pequeñas poblaciones con otros puntos de la Región de Murcia.

Otros municipios de la Región de Murcia

Pliego, Bullas, Ceutí, Lorquí, Molina de Segura, Alcantarilla, Abarán.

La actualidad, los servicios y la información municipal pueden consultarse en la web oficial del Ayuntamiento de Campos del Río.

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