PIN ESCUDO ARCHENA

2,90 iva incluido

23mm con esmalte cerámico y acabado de alta calidad.

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Descripción del producto

Archena, villa termal del Valle de Ricote

Archena se encuentra a la entrada del Valle de Ricote, rodeada por huertas, elevaciones montañosas y el curso del río Segura. La abundancia de agua, la fertilidad de las tierras y la presencia de manantiales termales favorecieron el establecimiento de distintas culturas a lo largo de más de cuatro mil años.

El Pin Escudo de Archena reproduce la heráldica de la localidad en una pieza de aproximadamente 25 mm. Su fabricación combina el perfil luminoso del latón brillante con los colores del esmalte cerámico, permitiendo representar el emblema municipal con una composición clara.

Los primeros habitantes del territorio

Las investigaciones arqueológicas sitúan la presencia humana en Archena alrededor del año 2300 antes de Cristo. Un enterramiento colectivo correspondiente al periodo calcolítico contenía los restos de más de veinte individuos acompañados por diferentes objetos funerarios.

En el término municipal también se han encontrado materiales pertenecientes a la cultura argárica, desarrollada en el sureste peninsular durante la Edad del Bronce. Estos antiguos pobladores escogían cerros desde los que podían controlar el territorio, las vías naturales y los cursos de agua.

La proximidad del Segura resultaba fundamental para el abastecimiento, la agricultura y la comunicación entre comunidades. Esa relación con el río continuaría determinando la evolución de Archena durante los siglos posteriores.

El Cabezo del Tío Pío y la cultura ibérica

Uno de los principales enclaves arqueológicos de Archena es el Cabezo del Tío Pío, situado junto a la carretera de Ulea y dominando visualmente la vega. En este cerro existió un poblado ibérico acompañado por su correspondiente necrópolis.

Las excavaciones permitieron recuperar urnas, ánforas, platos, fíbulas, copas y numerosos fragmentos cerámicos. Gran parte de estos hallazgos pertenece a los siglos IV y III antes de Cristo.

La importancia de las piezas fue suficiente para dar nombre al estilo cerámico denominado Elche-Archena. Se caracteriza por incluir motivos vegetales, animales y escenas figurativas de notable complejidad.

Entre las obras más conocidas destaca el Vaso de los Guerreros de Archena, conservado en el Museo Arqueológico Nacional. Su decoración constituye una valiosa fuente de información sobre la iconografía y las creencias de la sociedad ibérica.

Los romanos y las aguas termales

Durante la época romana, Archena estuvo conectada con una red de caminos que facilitaba el tránsito entre distintos puntos del sureste peninsular. Los manantiales termales atrajeron una actividad estable alrededor de la zona donde actualmente se encuentra el balneario.

Los restos arqueológicos descubiertos incluyen monedas, estructuras para el alojamiento, espacios de culto e instalaciones relacionadas con los tratamientos de agua. Entre las piezas más significativas se encuentra la llamada lápida de los duunviros, testimonio de la importancia alcanzada por el enclave durante aquel periodo.

El uso de las aguas termales no quedó limitado a la Antigüedad. Tras distintas etapas de abandono y recuperación, los baños volvieron a convertirse en un elemento decisivo para la economía y la proyección exterior de Archena.

La etapa medieval y la Orden de San Juan

Durante el periodo andalusí, la población se organizó mediante pequeñas alquerías próximas a las zonas de regadío. Una fortificación situada en altura protegía las huertas y controlaba la salida del Valle de Ricote.

En 1243, el nombre de Archena aparece en un documento relacionado con la incorporación del Reino de Murcia al ámbito castellano. Poco después, la localidad quedó vinculada a la Orden de San Juan de Jerusalén, que ejerció el señorío durante varios siglos.

La agricultura continuó dependiendo de una red de acequias, norias y canales encargados de distribuir el agua del Segura. Este sistema permitió cultivar frutales, hortalizas y otros productos que terminaron configurando el paisaje característico de la vega archenera.

El Balneario de Archena

El Balneario de Archena constituye la referencia patrimonial y turística más conocida del municipio. Se encuentra en un estrecho paraje junto al río Segura, rodeado por palmeras y elevaciones rocosas.

Su gran etapa de desarrollo arquitectónico comenzó durante el siglo XIX. En torno a los manantiales se levantaron hoteles, galerías, jardines, espacios destinados a tratamientos y edificios para el ocio de los visitantes.

Entre sus construcciones destaca el Hotel Termas, cuya decoración incorpora recursos inspirados en la arquitectura andalusí. El casino, la ermita y los antiguos pabellones completan un conjunto en el que conviven elementos históricos, termales y paisajísticos.

La actividad del balneario contribuyó a convertir Archena en un destino conocido fuera de la Región de Murcia. También impulsó el comercio, los alojamientos y las comunicaciones con las poblaciones cercanas.

El río Segura y la huerta archenera

El Segura atraviesa el municipio creando un corredor verde entre las zonas urbanas y agrícolas. A su paso pueden observarse huertos, palmeras, cañaverales y diferentes infraestructuras utilizadas históricamente para conducir el agua.

Las norias forman parte de este patrimonio hidráulico. Su funcionamiento permitía elevar el caudal del río o de las acequias para regar parcelas situadas a mayor altura, ampliando así la superficie cultivable.

El puente de Archena ha sido otro elemento esencial en la comunicación entre las dos orillas. Su entorno refleja la estrecha unión entre el crecimiento urbano, el río y las actividades desarrolladas en la vega.

Arquitectura y espacios urbanos

La iglesia de San Juan Bautista es uno de los principales edificios religiosos de Archena. Su historia está vinculada a la Orden de San Juan y a las sucesivas transformaciones experimentadas por el núcleo urbano.

Otros lugares destacados son la Casa Grande, el Casino, el Palacete de Villarrías y los jardines que lo rodean. Estos espacios ayudan a comprender el desarrollo social y económico alcanzado entre los siglos XIX y XX.

El Museo de Archena reúne piezas y documentos relacionados con las culturas que habitaron el municipio. Su recorrido abarca desde los primeros asentamientos hasta la evolución contemporánea de una localidad que continúa identificándose con el agua y el termalismo.

Otros municipios de la Región de Murcia

Ulea, Ricote, Villanueva del Río Segura, Lorquí, Ceutí, Molina de Segura, Alcantarilla.

Para conocer sus servicios, patrimonio y actualidad puede visitarse la web oficial del Ayuntamiento de Archena.

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